Por Sebastián Puente, Chile.- Esta semana en Chile hizo noticia la decisión tomada por Mario Leal, embajador de México en el país, quien decidió dejar de lado su Audi A-6, con chofer incluido, y subirse a la bicicleta. La determinación fue adoptada luego de que se diera cuenta que los trayectos que hacía desde su casa a la oficina eran más cortos a pie, en las horas peak, que en el vehículo oficial de la embajada.
“A la mayoría de mis compromisos diplomáticos, que son por este rumbo (en las comunas de Las Condes, Vitacura y Providencia) me voy en bicicleta; así visito otras embajadas y las residencias de mis colegas”, afirmó el embajador mexicano al milenio de México.
La decisión no deja de ser extraña para un país que no está acostumbrado a los ciclistas. Es común que pasen por las calles, por el medio de los autos o las veredas, ya que existen muy pocas avenidas preparadas para recibirlos o conciencia para hacerles más cómodos sus trayectos.
Esta realidad difiere de ciudades como Copenhague, Dinamarca, en donde el 55% de los viajes que se realizan son hechos en bicicleta. Según Copenhagenize si más personas están eligiendo este medio, eso indica que la ciudad tiene una infraestructura adecuada, que hay una voluntad de los habitantes por transformar la ciudad en un lugar más habitable y que su uso ha sido promovido positivamente.
En Greifswald, Alemania, un 44% de los viajes son en bicicleta, en Lund, Suecia, el 43%. En Assen, Holanda, el 40% de los trayectos son en este medio de transporte, además en la primavera y el verano se organiza el Fietsvierdaagse: un festival en que se recorren las ciudades y alrededores en bicicleta, durante cuatro días.
Imagen extraída de http://www.chile.travel/es/novedades/conociendo-santiago-en-bicicleta.html.html
Copenhague ciudad de bicicletas







Es súper importante tener en cuenta que el tema central en nuestro pais no es la construcción de más o menos ciclovías, sino la educación de los usuarios de los espacios comunes.
Tenemos que ser conscientes que las calles y avenidas deben ser compartidas en forma armónica por todos los medios de transporte. Los automovilistas deben entender que no son los dueños de las calles y los ciclistas deben conocer sus derechos y deberes, sin olvidar que las veredas son de uso exclusivo de los peatones.
Respecto a Santiago, es una ciudad relativamente plana, donde no llueven más de 15 días al año, con un clima mediterráneo en el que da gusto pedalear. Salud por el señor Leal y su opción sensata.